Cuando el oído vuelve a sentirse ligero
La cera acumulada, el picor tras el mar, la piscina o la ducha, esa sensación sorda al bostezar. Son pequeñas molestias que se acumulan hasta que ya solo escuchas tu propia voz retumbando por dentro.
Aurela nace para el cuidado cotidiano. Dos o tres gotas suaves reblandecen lo que estorba, calman lo que pica y devuelven al oído esa sensación de estar realmente abierto al mundo.
Sofía, Valencia






